Con el teletrabajo, el jefe vuelve y el líder desaparece

Escrito por

Durante los primeros meses de la cuarentena era continuo leer artículos en plataformas como Linkedin o Twitter, en los cuales se alababa y se pedía impulsar el teletrabajo, y entre esos autores reconozco que me encuentraba yo.

Se planteaba como la nueva era del trabajo, un impulso de la conciliación familiar, o un ejercicio de autodisciplina y de autogestión.

Solo unos meses después llega una valoración más ponderada; en términos generales descubrimos que el teletrabajo ha sido muy positivo en ciertos aspectos, pero el trabajo presencial sigue siendo muy necesario, y ya empiezan a leerse anuncios sobre las desventajas del teletrabajo

Se complica la comunicación entre diferentes áreas, se reduce la posibilidad de retroalimentarse, de compartir, de innovar, de crear… y la figura del jefe vuelve a aparecer frente al líder.

El líder es ese nuevo jefe que ayuda, estimula, motiva y actúa con objetividad, convirtiéndose en un ejemplo para su equipo.

Los beneficios son recíprocos, ya que ambas partes se retroalimentan; el líder motiva al trabajador que se encuentra mejor, lo forma, estimula y su rendimiento es mayor sin controlarlo tanto, y a su vez, el líder no sufre la soledad de la responsabilidad, y toma decisiones con la ayuda de su equipo y dispone de más tiempo para tareas más productivas que el control.

Por desgracia esa falta de contacto ha hecho que muchos líderes sin darse cuenta estén volviendo a mandar y controlar en vez de a inspirar. Utilizando softwares de control del rendimiento de trabajo, controlando horarios…empezando a convertirse en el jefe controlador, que vigila y por falta de objetividad actúa en ocasiones con arbitrariedad.

Es cierto que se puede monitorizar el trabajo y utilizar softwares sin tener que convertirte en un vigilante, pero existe ese peligro, y de hecho se esta produciendo en muchas oficinas.

Como ocurre en muchas ocasiones, no mitifiquemos tanto lo nuevo y valoremos más el trabajo presencial, un modelo de trabajo que en su transformación en el tiempo empezaba a crear líderes.

Tras el subidón del trabajo remoto, durante este final de 2020 y principios de 2021 tengamos que empezar a implantar medidas semipresenciales para ir creando modelos lo más perfectos posibles donde el líder vuelva a imponerse al jefe.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *