Requisitos legales para ser influencer

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Durante la crisis Covid-19 los jóvenes, las personas mayores de 55 años y las mujeres en general, están siendo especialmente castigados a nivel laboral y llegar a ser influencer puede ser una solución, como indica Harley Finkelstein, por qué no comercializar tu hobbie en un sistema donde la distribución esta democratizada.

Ser influencer no es una opción desesperada, de hecho es una buena opción como model business, la red está llena de personas que demandan contenido de calidad y no se requiere una inversión económica y de estructura como en una start up, pero ello, no quiere decir que ser influencer no suponga tener obligaciones legales.

Al margen de las habilidades necesarias para ser un influencer, como las habilidades comunicativas o la capacidad de análisis, se deben cumplir unos requisitos fiscales, y en su caso, con la Seguridad Social.

1.-OBLIGACIONES TRIBUTARIAS

La Agencia Tributaria viene considerando desde el año 2018 como una actividad económica ejercida con continuidad y por cuenta propia, la promoción de productos a través de influencers, obligando a estos a regularizar su situación tributaria.

En primer lugar, si quieres ser un influencer deberás ser autónomo, ya que realizas una prestación de servicios por cuenta propia de manera individual; no existe justificación para la creación de una sociedad, sino existen más medios materiales ni humanos que la labor desarrollada por el propio influencer.

Debes darte de alta en el Impuesto sobre Actividades Económicas (IAE) en la Agencia Tributaria a través del modelo 840 y en el régimen de autónomos en la Tesorería General de la Seguridad Social a través de los modelos 036 o 037.

Para darte de alta en el IAE, debes escoger un epígrafe profesional; a día de hoy no hay uno específico para los influencers, por ello tienes tres opciones:

1º El epígrafe 899: “Otros profesionales relacionados con los servicios”, el epígrafe «cajón desastre».

2º El epígrafe 844: “Servicios de publicidad, relaciones públicas y similares”, si recibes ingresos por publicidad.

3º El epígrafe 961.1: “Producción de películas cinematográficas”, si subes vídeos a Internet.

Los ingresos obtenidos, regalos incluidos (retribuciones en especie), estarán sujetos a tributación a través Impuesto sobre las Renta de las Personas Físicas (IRPF) como rendimientos de actividad económica.

Y por supuesto, la prestación de servicios de publicidad y relaciones públicas se encuentran sujetas al Impuesto de Valor Añadido (IVA), y las facturas deberán ser incrementadas un 21%, salvo que el influencer y la empresa estén inscritos en el Registro de Operadores Intracomunitarios (ROI).

2.-OBLIGACIONES SEGURIDAD SOCIAL

Al margen de liquidar los impuestos correspondientes, un influencer puede estar obligado a darse de alta como Autonómo (Régimen Especial de Trabajadores Autónomos).

El Tribunal Supremo establece de manera muy clara que se considera trabajador por cuenta propia aquél que realiza de forma habitual, personal y directa una actividad económica a título lucrativo sin sujeción a contrato de trabajo.

Además para estar obligado hay un tener una facturación mínima; esa cantidad es el salario mínimo profesional en un año natural, es decir, si no facturas más de 10.000 euros al año, en principio puedes cumplir con las obligaciones fiscales del IRPF e IVA y no darte de alta en la Seguridad Social.

Si recibes una notificación de la Agencia Tributara, esta tendrá que probar que existe la habitualidad. 

Ser influencer es posible, de hecho es una de las primeras opciones que nos debemos plantear las personas en la actualidad, pero al margen de las habilidades personal y profesionales, hay que tener en cuenta las obligaciones legales, desde el 2018 la Agencia Tributaria controla la actividad de manera activa.

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